LAS PEQUEÑAS COSAS QUE NOS SALVAN: UN AÑO MÁS, ESTE RINCÓN Y TÚ
En estos días he pensado mucho en ustedes. En quienes llegan aquí en silencio, en quienes leen mientras toman café, en quienes tal vez entran desde el teléfono antes de dormir. Pensaba en lo curioso que es que, en un mundo lleno de videos rápidos, notificaciones y cosas que pasan sin darnos tiempo de sentirlas, todavía existan personas que se detienen a leer un blog. Como quienes todavía escuchan la radio, o guardan cartas, o prefieren un libro de papel. No es porque lo nuevo esté mal, sino porque hay algo en esos pequeños rituales que nos da paz, que nos hace sentir acompañados de una forma distinta. Y que ustedes estén aquí, leyendo esto, significa más de lo que saben. Este inicio de año me encontró pensando en qué es lo que realmente importa. Sí, las metas importan. Claro que es lindo soñar, hacer planes, proponernos ser mejores, trabajar por lo que queremos. Todo eso nos empuja hacia adelante. Pero, con los años, he aprendido que lo que sostiene de verdad...